Cartelera Turia. 50 años de cine y crítica


Para mí es imposible escribir un artículo”objetivo” y “neutro” sobre la cartelera Turia. Como muchos valencianos, descubrí que existía el gran cine -desde el cine clásico norteamericano al mejor cine español, pasando por joyas de cinematografías menospreciadas por los grandes medios- leyendo sus ediciones semanales. Las compraba mi padre. Porque a él también le había pasado lo mismo.

En sus 50 años de existencia -ninguna revista de cine o cultural es tan longeva- la cartelera Turia se ha convertido en un punto de referencia imprescindible para el mundo cultural valenciano.
Nació en 1.964, a través de un grupo de intelectuales y universitarios que encontraron la original solución de utilizar como instrumento de lucha cultural y política una cartelera de espectáculos, un medio de masas, generalmente menospreciado por la “izquierda elitista”.
Eran los tiempos de las salas de arte y ensayo, en cuyos debates se formaron,cultural y políticamente, muchos revolucionarios.
Pero la Cartelera Turia también opinaba sobre los grandes estrenos y eventos culturales. Con un libertad y una posición progresista que en pleno franquismo le costó cinco cuantiosasmultas, varias amenazas de cierre y algunos días de cárcel para sus redactores.
Llegada la democracia, la Cartelera Turia siguió siendo, hasta hoy, una guía para conocer la actualidad cultural y cinematográfica. Conservando su actitud siempre crítica frente al poder.
Y lo ha podido hacer porque durante 50 años ha conservado su independencia. No ha caído, como si ha sucedido con otras revistas aparentemente más radicales, en manos de un monopolio extranjero o nacional.

La Cartelera Turia es también radicalmente valenciana.

Por eso la irrevencia “progresista” ha sido uno de sus lemas. Su imagen “de marca” es una foto donde exhiben su “marxismo particular”, fusionando a Karl con Grouxo.
Y, como no podía se de otra manera en un medio valenciano, conciben el sexo bajo el lema popular -tan alejado de puritanismos “de derecha” o “de izquierda”, que también existen- de “folleu, folleu, que el mon s´acaba”. Por eso fue la primera revista que abrió una sección para comentar los estrenos de películas porno. Y conceden uno de sus prestigiosos “Premios Turia” -una reproducción del “halcón maltés”- a las mejores películas, actores o actrices del porno.
Ahora no coincido con algunas de sus críticas -dirigidas por filias y fobias tan subjetivas como libres-, o con algunas de sus posiciones políticas. Pero sigo leyéndola para saber qué películas, obras de teatro o actos culturales pueden interesarme.
Porque en la Cartelera Turia cabe todo, desde los grandes estrenos hasta todas las manifestaciones de la cultura alternativa. Desde la “gran cultura” a una crítica gastronómica -concibiendo el “buen comer” como otra manifestación de cultura- dirigida a las amplias masas, y alejada del “elitismo snob” que los grandes medios practican.
Es una publicación valenciana, pero su influencia se extiende por toda España, como demuestra el premio especial que la Academia de Cine le ha concedido para celebrar su 50 aniversario.
¡Felicidades por tus bodas de oro, Cartelera Turia! ¡Y que cumplas muchos más!

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