Murieron por encima de sus posibilidades


Murieron por encima de sus posibilidades

Isaki Lacuesta lleva al cine la esperpéntica situación del país en una alocada comedia

Cinco ciudadanos normales y corrientes, de un país extrañamente parecido al nuestro, ven destrozadas sus vidas por la crisis económica. Sin nada ya que perder, elaboran un enloquecido plan para salvar la economía española y mundial: secuestrar al presidente del Banco Central y exigirle que todo vuelva a ser como antes.

Cada vez es más difícil distinguir a los molinos de los gigantes.

 

Las alternativas y la oposición acaban repitiendo lo mismo que la voz dominante porque se entra a discutir el mismo discurso, con la misma sintaxis y el mismo vocabulario; y en el mismo tablero de juego.

 

El título es perfecto ¿Cómo surge esta alocada película?

Estábamos trabajando en una serie de humor con Ivan Telefunken y Albert Pla y otros amigos. Tenía ganar de hacer comedia hace tiempo. Pensé que podíamos contar la tragicómica situación política del país en una película. Murieron por encima de sus posibilidades es un titulo de spaghetti western que recuerda a “Murieron con las botas puestas” y que hace referencia a este sanbenito que nos han colgado los dirigentes y los medios de comunicación. Nos han culpabilizado, dicen que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades pero ni yo ni mi gente nos hemos dado cuenta. Me interesaba jugar con los eufemismos en el título y en los diálogos.

Es una película difícil de clasificar. Quizá el esperpento es el género que mejor la define. ¿Te resulta grotesca la actual situación política?

Lo que sucede en nuestro país es tan irreal que si hubiéramos intentado hacer una película realista no lo hubiéramos conseguido. Por esa razón apostamos por el esperpento. Es una película hecha a pedazos, que va cambiando de estilo. Quizás yo también como director soy una consecuencia de este país.

Mezclas muchos géneros: el cómic, el gore, la serie B…¿ Al no depender de las subvenciones has tenido mayor libertad formal y respecto a los contenidos?

En ninguna película me han puesto límites. Siempre me planteo cada película como si fuera la última. Y me apetecía hacer un disparate. La película se produjo en cooperativa y eso te da mucha libertad. Siempre hay que producir las películas bajo la fórmula más adecuada y en este caso no habría sido posible de otro manera. Con la libertad aplicada al cine hay una especie de equívoco.

Las películas nunca se hacen a base de libertad sino de limitaciones y hay que jugar con ellas. Lo importante es no quejarse de las limitaciones sino aprovecharlas. En este caso era fundamental pensar que tipo de película podíamos hacer pues era una película rodada a pedazos. Por eso apostamos porque la película cambiase permanentemente de estilo como los informativos de televisión, los Monty Python's Flying Circus… Las cosas que más me gustan son las que cambian de tono. Me acuerdo mucho de Monterroso que decía que porque pedimos coherencia y unidad de estilo a las películas si las buenas conversaciones casi siempre lo son porque cambiamos de tema todo el rato. Un mismo tono resulta muy aburrido.Si hubiera escrito una película más redonda no hubiera cuadrado

Dentro de tanta locura hay escenas muy lúcidas. Por ejemplo cuando La Panda de Morosos le prometen al presidente del Banco Central que ellos no quieren acabar con la propiedad privada sino volver al situación anterior de la crisis. ¿No es esta falta de alternativas lo que define a estos personajes tan histriónicos?

Totalmente. Yo creo que la película refleja esta incapacidad para encontrar soluciones. El plan de la Panda de los Morosos no es hacer una revolución ni cambiar el mundo sino volver a la situación anterior. También porque los últimos años hemos asistido a una acumulación de capital cada vez mayor. La solución que se les ocurre es que el sistema se corrija a si mismo y no acumule tanto capital. Según Oxfam el 1 % tiene el 99% de la riqueza. Es una estadística más exagerada que la escribimos en el guión. Escribiendo el guión creíamos que exagerábamos pero nos habíamos quedado cortos.

Eliges la canción “Hay un hombre en España que lo hace todo” de Astrud para abrir la película ¿Por qué?

Es una canción que resume la película. De algún modo es una canción -caricatura que responde a esta visión medio paranoica sobre quien nos controla. La canción tiene algo de broma con la que coincido sobre cómo cada vez hay menos diversidad. Las alternativas y la oposición acaban repitiendo lo mismo que la voz dominante porque se entra a discutir el mismo discurso, con la misma sintaxis y el mismo vocabulario; y en el mismo tablero de juego. La letra me hacía mucha gracia:

Hay un hombre ke lo hace todo en España.

Se inventa los debates ke hacen en Antena 3,

Es el ke ha pintado en todas las eskinas

"Otro mundo es posible" y "menos policía” …

También señalas en la película la enorme confusión sobre quienes son los responsables últimos de la crisis. Resulta disparatado en la película pero es un problema real.

Cada vez es más complicado. Los imaginamos como los villanos de 007. Rodrigo Rato y Trillo son ahora noticia de todas las portadas. Pero sabemos que son comisionistas pero, ¿de quién?

Y quién tiene capacidad para meterlos en la cárcel.

Es que no sabemos ni quienes son. Podemos sospecharlo. El que aparece en los medios de comunicación suele ser el cabeza de turco.  A veces el exceso de información es tan contraproducente como la falta de información. Sobre el caso Rato nos han llegado tanta teorías sobre quien ha sido la mano que le ha dejado caer que realmente como lector de periódicos es imposible saber lo que ha sucedido realmente.

Juegas con la idea del manicomio para darle la vuelta a la verdad.

Los locos dicen verdades sin que suenen irreales. Son personajes un poco quijotescos. En la escena de los prismáticos no sabes claramente si lo que ven es real o corresponde a un punto de vista enajenado. Es exactamente la misma sensación que tengo cuando veo la televisión, navego por Internet o cuando me escucho a mí mismo con mis amigos en los bares. Cada vez es más difícil distinguir a los molinos de los gigantes. Lo han disimulado muy bien. En la película “La voz de su amo” en los años 70 se entrevistaban a financieros y empresarios franceses. Y ellos mismo renegaban de los eufemismos para definirse. Hoy en día sería imposible una película donde se grabe a los grandes empresarios. Tiene mucha relación con lo que estamos hablando. Una forma de protegerse es volverse invisible y lo han conseguido. Cuando privatizan servicios públicos no sabes en manos de quién terminan. Cuesta mucho saber qué lobbys están detrás y quién está detrás de los lobbys. El periodismo de investigación tiene límites muy claros. Esos límites son los anunciantes.

La escena de un camello de barrio estudiando un manual de macroeconomía es muy graciosa.

El dialogo de Vilches con Sergi López es muy surrealista pero todo lo que dicen está tomado del Congreso de los Diputados. Pero en boca de un camello y un narcotraficante suena muy gracioso.   

En esa secuencia a la que te refieres la señora que aparece no es una actriz sino alguien que estaba esperando el autobús de verdad y el diálogo esta captado de manera más documental.

Todos hemos tenido que hacer un cursillo acelerado de economía para enterarnos de lo que estaba ocurriendo. La economía mundial tiene algo de gran artificio.

Los miembros de la Panda de los Morosos provienen de todas las clases sociales. ¿ Qué criterios has tenido para el casting y para escribir los personajes?

Primero mi admiración y simpatía por el trabajo de los actores que trabajan en la película. Buscaba que los cinco personajes funcionaran como caricaturas. El personaje de Julian se inspira en un amigo mío que era promotor inmobiliario y se arruinó. Este amigo me contó un día su plan minucioso para matar a un banquero. No estaba improvisando, lo tenía todo planeado. Comprendí que era un sentimiento colectivo y me dio una idea para la película.

El reparto es excepcional. Al participar también como cooperativistas, ¿en qué medida han contribuido los actores con su película al desarrollo de la película?

Mucho. Nos hemos llevado muy bien durante el rodaje. A veces cuando montas una cooperativa da mucho miedo que la gente acabe hartándose de no cobrar. Todos hemos entendido muy bien a que jugábamos. Quien ha participado en esta película sabía que estaba apostando a caballo perdedor. Hemos conseguido producir la película y estamos trabajando para que todo el mundo cobre. El cine es un trabajo en equipo. Los mejores chistes son de los actores.Tú estás pensando en 40 personajes y ellos en el suyo y siempre acaban dándole una vuelta a la frase. Como director tienes toda la responsabilidad pero me gusta aceptar los regalos de tanta gente con tanto talento. Las subvenciones son necesarias para un determinado tipo de cine pero en el caso de nuestra película era mejor producirla en cooperativa. Si la presentaba a las televisiones seguramente empezarían a exigir una serie de “recortes”. Estamos muy agradecidos a TVE que al final entró en la producción

¿Cómo la estáis distribuyendo?

La estamos distribuyendo nosotros mismos. En un principio nos dirigimos a las majors que son la únicas que te permiten una gran difusión pero no querían arriesgarse con una película así. Algunas distribuidoras nos proponían que si nosotros invertíamos medio millón de euros y ellos cero podíamos ir a medias. Parecía una broma de la película, yo esperaba que se rieran al final pero no se reían. Entonces decidimos distribuir la película nosotros solos.

 

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