Arrugas , Goya a la mejor película de animación


Entrevista con Paco Roca, Premio Nacional de Comic 2008

Felicidades por el éxito del cómic y de la película. Arriesgaste mucho tratando un tema tan a contracorriente como el de la vejez. ¿Por qué crees que ha funcionado tan bien?

La verdad es que era un cóctel muy arriesgado. Un comic sobre la vejez , el Alzheimer, la residencia… podían no haber funcionado a priori. He intentado que fuese una historia muy real, pero optimista, no deprimente sin caer en el sentimentalismo. Yo creo que ha funcionado sobre todo gracias al boca a boca.

Tratas una historia tan cruel como el Alzheimer con un dibujo muy amable. Una de las escenas más bonitas es la de la anciana que esta todo el día sentada delante de la ventana imaginando que viaja en el Orient Express  Es una historia llena de vitalidad

No me he inventado nada. Este personaje es real, los enfermeros participaban de la fantasía y a  ella le hacía más soportable la enfermedad.  He pretendido reflejar esa realidad pero dejando una puerta a la esperanza. Eso se respira en toda la historia además de un toque de humor. Todos esos elementos están en la historia, el humor y el dibujo hacen más digerible una historia tan dura como esta.

La historia resulta conmovedora. Quizá más todavía porque nos afecta a todos, a nosotros mismos y a nuestros padres. Por ejemplo en el Premio nacional de comic competías con María y tú, una historia sobre autismo. Un comic excelente pero con una historia más particular a diferencia de Arrugas con la que todo el mundo se puede identificar.

Puede ser. El libro de Miguel Gallardo, del que soy muy amigo, trata el tema del autismo en un tono muy similar a Arrugas pero quizá sí, esto nos toca a todos. Primero intentas entretener al lector pero sobretodo transmitir un mensaje. Una reflexión , porque no se trata de escribir un panfleto, sobre nuestra vejez, sobre la soledad…La calidad de vida de los mayores hoy será la que tengamos nosotros en el futuro.

Es una historia de total actualidad. La publicaste primero en Francia y después en España donde ha sido un éxito casi al mismo tiempo que empezaron los recortes que a quién más afectan sin duda es los mayores.

Cuando publiqué Arrugas en el 2006 lo hice por motivos personales. Por hablar de la vejez de mis padres, por el futuro, como crítica… Estaba convencido de que íbamos a tener una mejor vejez que la de nuestros mayores pero con los recortes ya no soy tan optimista. Tal como están las cosas empiezo a dudar.

La reforma de las pensiones es de hecho una de las medidas que más rechazo genera. La gente está muy sensible al tema porque va contra nuestra cultura de cuidar de los mayores.

Creo que cada vez perdemos más ese respeto por los mayores. Parece que lo que se salga de los cánones de belleza, juventud y competitividad nos molesta y no queremos verlo ni en la literatura, ni  en el comic, ni en el cine. Tenemos cierta fobia a la vejez, pero cada vez vivimos más años y depende de todos nuestro futuro. Las residencias de ancianos son necesarias pero es necesario darle un giro a lo que representan.

Frente a los tabús o tópicos sobre la vejez en Arrugas hay también una historia de amor a pesar de la enfermedad.

Era una pareja real. Ella cuidaba de él, y se instaló con él en la residencia a pesar de no estar enferma. Te confesaba lo duro que era que el no la reconociese y el deseo de que todo acabase ya.  Pero a veces él hacia un gesto  en el que parecía que volvía y ella enseguida se arrepentía de pensar así. Esa dualidad de sentimientos de los familiares, de cansancio y cariño me pareció muy interesante.

Lo que sí es muy nuevo es que has dibujado una historia de aventuras, no diría de acción, en la que los protagonistas son ancianos que cualquier cosa les cuesta un trabajo enorme.

Era un reto. Esta es una historia en que no tienes referentes  en los que fijarte. Tienes que hablar de la vejez, en definitiva sobre el aburrimiento y la monotonía. Te obliga a crear una nueva forma de contar la historia para hacerla interesante al lector cuando le estás hablando precisamente del aburrimiento. Tienes muy pocas herramientas, se utilizan  muchos planos medios, muy estáticos. Debajo de esta historia hay una estructura básica de aventuras. Es la estructura más clásica desde la Odisea: un personaje en un entorno hostil como Emilio que tiene que descubrir de nuevo la vida en la residencia y que hará todo lo posible por no acabar en la tercera planta con los desahuciados.

Además de coguionista en la adaptación cinematográfica del comic has diseñado a los dos personajes protagonistas. ¿Cómo los construisteis?

Emilio está basado en el padre de un amigo. Yo le tenía un gran respeto y era un ejemplo para mí. Estaba ya jubilado, era muy culto, siempre leyendo y me impacto mucho ver como  a los pocos meses era incapaz de ponerse el sólo la camisa. Miguel surgió en un principio como la voz del narrador, como una especie de Sancho Panza que le va guiando y enseñando cómo funciona la residencia. Pero es un personaje que va creciendo en la historia convirtiéndose en un protagonista. Al principio se burla y se aprovecha de la vejez, pero cuidando a Emilio crece como persona y como personaje.

Os habéis llevado también el Goya al mejor guión adaptado ¿cómo ha sido el proceso de escritura del guión?

Hemos alargado la trama, cambiado el orden de algunas escenas, subrayando algunos detalles. Lo que diferencia el comic del cine es la complicidad con el espectador. En un comic si te pierdes puedes volver atrás, descansas… en una película no puedes despistarte. Tienes que llevar al espectador casi de la mano y eso condiciona bastante la forma de narrar. Además en el comic lo que se cuenta es precisamente lo que no se cuenta, ese espacio entre las viñetas en blanco en el que ocurre todo, pero en el cine no puedes sugerirlo tienes que mostrarlo.

¿Qué posibilidades te aporta el cómic frente al cine?

Libertad. Una película cuesta mucho levantarla. Una película de bajo presupuesto como Arrugas ha costado 2,5millones de euros por ejemplo. Un comic necesita esfuerzo y lo que editor invierta en ella. El trabajo del comic es un trabajo muy solitario, pero tienes un control absoluto sobre la historia para lo bueno y para lo malo.

En España hay muy buenos ilustradores y artistas plásticos. ¿Puede  la animación ayudar a potenciarlo todavía más?

Sí. El público y la animación van de la mano. Ya no se dirige sólo al público infantil, cuenta historias más complejas. Son dos lenguajes que tienen muchas posibilidades.

De hecho son varias las películas de animación españolas que están teniendo mucho éxito en España y en el mercado norteamericano por ejemplo.

Hoy es mucho más fácil. Antes solo Disney, Pixar o Dreamworks podían plantearse estos proyectos pero ahora  los costos se han abaratado. Aún así los productores buscan otra línea de animación distinta a la de Disney más adecuada para contar otro tipo de historias como por ejemplo Persépolis dirigida a un público adulto.

Otro de tus comics más leídos es el “Invierno del dibujante”, sobre la genial generación de dibujantes de los años 50. ¿ Cómo ha evolucionado el cómic desde entonces hasta hoy?

Estamos recuperando poco a poco un comic autóctono dirigido al público español que se había perdido desde los tiempos de Bruguera. Estábamos consumiendo sobre todo el comic que se hacía fuera, ahora conseguimos más lectores porque nos dirigimos a ellos.

Ha muerto Moebius. ¿Quiénes son tus autores de referencia?

Uno de ellos Moebius, es uno de los autores más importantes del comic moderno. Le he seguido desde siempre.

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